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jueves, 6 de febrero de 2014

Trucos de magia



[Fire Dancer]

“Hacer malabarismos equivale a negar tanto la fuerza de la gravedad como la multiplicidad de las cosas. La apuesta del malabarista consiste en asegurar el movimiento perpetuo y aéreo de un modo pesado y multiplicador.
[…]
El que hace malabares con fuego añade a esta apuesta una cláusula demencial: además del peso y del número correspondiente, la materia lleva implícito un riesgo. Si, durante una fracción de segundo, esta propiedad se mantiene en contacto con el cuerpo, quema.
En cuanto a los bailarines de fuego, son algo absolutamente demencial: aquí el malabarista con fuego convierte su técnica en un acto total, no sólo para realizar prodigios con los brazos sino para encarnar su milagro de la cabeza a los pies.
[…]
Los fire dancers no han creado su arte por el simple placer, algo vulgar, de lograr el más difícil todavía. Asociar ambos dioses, la danza y el fuego, resulta profundamente lógico. Contemplar a grandes bailarines en movimiento produce la misma emoción que contemplar una hoguera en llamas: el fuego baila, el bailarín se quema. Es el mismo movimiento, tan áspero como armonioso. Es el combate sin vencedor entre Dioniso y Apolo, la continua alternancia del peligro y del dominio, de la locura y de la inteligencia, del deseo y de la plenitud.”




Matar al padre, de Amélie Nothomb -2011-


jueves, 7 de marzo de 2013

Morir en casa ajena


[By the glass, de Florence Deygas]


“Los continentes poseen una línea divisoria de las aguas, un lugar misterioso a partir del cual los ríos deciden correr hacia el este o el oeste, el norte o el sur. El cuerpo humano posee una línea divisoria del champán, una geografía aún más misteriosa a partir de la cual el dorado brebaje deja de correr hacia la inteligencia para remontar en dirección a Dios sabe dónde.”



Ordeno y mando, de Amélie Nothomb -2008-